AVISO PARA QUIEN QUIERA COMENTAR

EN ESTE BLOG NO SE ACEPTAN ANÓNIMOS (YA HAY BASTANTE DESPERSONALIZACIÓN EN ESTA SOCIEDAD COMO PARA ANDARNOS CON MÁSCARAS) NI QUE SE HABLE MAL DE NADIE (SE DISTINGUE ENTRE PERSONAS -TOTALMENTE DIGNAS- E IDEAS -QUE ES LO QUE CABE CRITICAR-). GRACIAS POR SU COLABORACIÓN.

¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



martes, 18 de diciembre de 2012

Microcuento para felicitar la Navidad


(Lo escribí hace años, pero me sigue pareciendo bueno para felicitar la Navidad. Lo vuelvo a poner, una vez más. ¡Felicidades a todos!)

Despertar

La pequeña se miraba las uñas y dudaba entre el rouge magnetic y el rouge allure del juego de cosmética. Su hermano, dos años mayor, se impacientaba con la lentitud del Mega-Maxi-Plus 8.2 para cargar el simulador de operaciones bursátiles. En la cocina la madre acunaba a una muñeca, mientras el padre hacía formar el séptimo de caballería bajo la cama.

Baltasar rodeó por los hombros al joven paje, que contemplaba la escena con los ojos como platos.

-Lamento que hayas tenido que enterarte de este modo, -le dijo. -A mí también me costó encajarlo: sí, los niños son los padres.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Sintaxis. Mañana de domingo

No había entendido nada. Su bachillerato, un collar de agujeros. Vaya ocurrencia, pero sí. Y esa mañana de domingo, en que la luz se apilaba mansa como en cajas de cartón, "-¿Dónde se las ponemos? -Aquí mismo, en la habitación, gracias", lo había vuelto a saber.

Escuchaba unos temas de Lee Konitz y Warne Marsh a través de unas pequeñas altavoces. Jazz de los 50s, y no ver un párrafo, y otro, y otro, y una frase, y una proposición, y un sintagma... le parecía negar evidencias, como desdeñar por atolondramiento las cajas que le habían traído. Que corrieran otros: era domingo y notaba que algo estaba llegando a la meta.    

Se supo joven y maduro. Qué extraño. Que un bachillerato se consume tan tarde... 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Instrucciones para leer una frase de Saint-Exupéry

1. Las frases han de estar en perfecto estado de conservación. El de usted no es necesario.

2. Abrir el libro por cualquier lugar. Un mínimo de expectativa ayudará al proceso.

3. Espigar por aquí y por allá. Saltarse los diálogos. Rastrear la parte final de algún párrafo, la que algunos buenos lectores llaman banda dorada o zona de oro.

4. Tener el pasado, el de usted, encendido, al ralentí.

5. Ignorar condiciones lumínicas y acústicas, salvo niveles de pérdida de identidad. Una oscuridad o un ruido excesivos -entiéndase, en el interior de usted- pueden provocar rechazo, pero no solo de la frase. 

6. Proceder, solo entonces, a la lectura.

Ejemplo práctico:

Hay que amamantar durante mucho tiempo a un niño para que exija, hay que cultivar durante mucho tiempo a un amigo para que reclame su parte de amistad, hay que arruinarse durante generaciones reparando el viejo castillo que se derrumba para aprender a quererlo. (Carta a un rehén).

Duración aproximada: toda la vida