AVISO PARA QUIEN QUIERA COMENTAR

EN ESTE BLOG NO SE ACEPTAN ANÓNIMOS (YA HAY BASTANTE DESPERSONALIZACIÓN EN ESTA SOCIEDAD COMO PARA ANDARNOS CON MÁSCARAS) NI QUE SE HABLE MAL DE NADIE (SE DISTINGUE ENTRE PERSONAS -TOTALMENTE DIGNAS- E IDEAS -QUE ES LO QUE CABE CRITICAR-). GRACIAS POR SU COLABORACIÓN.

¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



martes, 18 de junio de 2013

Próxima actuación musical en la calle

Pues sí, este viernes 21 de junio, a las 7:30 en la Plaza del Barón de Cortés, frente al mercado de Ruzafa, os esperamos el DúoMo (Juanfra Pérez guitarra-sintetizador y un servidor al saxo tenor). A ver si venís a escucharnos con vuestros amigos y todo es más familiar. Tocaremos temas de Juanfra, y versiones improvisadas muy nuestras de temas del pop, soul... Es el Día de la Música, organizado por el Ayuntamiento de Valencia.



¡Os esperamos!

domingo, 16 de junio de 2013

Para antes de comenzar un viaje

Antes de comenzar un viaje, hojeo algún libro. Estoy persuadido que entre sus páginas hallaré el tono que necesito para mirar. La mirada tiene un tono. La verdad es que todo tiene un tono. No haya nada -nada auténticamente humano- que sea "natural": hay que ajustarlo todo. Al hojear el libro noto que afino la mirada, se pone a vibrar hasta que brincan en arpegio los armónicos; entonces sé que está afinada.

Hay dos libros que hojeo cuando voy a hacer un viaje: Cartas de lejos, y Cartas de Italia, de Josep Pla. Ahora estoy con las de Italia. Y me ocurre que basta un párrafo, dos; ya sé lo que me va a contar, he leído estas páginas muchas veces; solo quiero escuchar de nuevo el tono. 

Levanto la vista de la página: ya tengo el tono; ahora solo queda viajar. 

sábado, 8 de junio de 2013

Primavera, jacarandas, Coltrane

Ha sido un breve paseo, pero suficiente para advertir que, sobre un cielo de vago azul blancuzco, la fronda lila de las jacarandas echa a correr hacia el corazón rojo del violeta. Y al pie de los árboles, sobre la tierra moteada de leves pétalos, casi gasas, se hace una sombra viva, tal como la dicen los impresionistas.

Mientras tanto, sonaba John Coltrane, “Blue Trane”: siempre es esa racionalidad arrebatada. Toca con el cerebro, y queda esa temperatura casi fría, si no fuera por el hallazgo constante, la novedad combinatoria, el diseño vertiginoso, que asombran una y otra vez. Cuando suelta las prodigiosas andanadas de notas, casi-notas, más que dibujadas, abocetadas, lo suficiente para saber qué quiere decir, para no estorbar la naturaleza rauda de la mente.


Qué tienen que decirse el lila de las jacarandas y las notas de Coltrane. Cada cual se aproxima quizás a su imposible: se apresuran al no-tiempo, al rojo inalcanzable en el violeta. Un misterio, pero ambos estaban juntos, allí.