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¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



martes, 3 de julio de 2012

T. S. Eliot en italiano


El pasaje que abre el último cuarteto es una epifanía. Unos setos, una luz, un invierno. ¿Pero qué ocurre al traducirlo al italiano? ¿Está Eliot, la voz de este poema? Ah… misterio. Pero lo que sabemos es misterio de belleza. Dice en inglés:

Midwinter spring is its own season
Sempiternal though sodden towards sundown,
Suspended in time, between pole and tropic.
When the short day is brightest, with frost and fire,
The brief sun flames the ice, on pond and ditches,
In windless cold that is the heart’s heat,
Reflecting in a watery mirror
A glare that is blindness in the early afternoon.

Y se escucha el vaivén de la sílaba oscura y la sílaba clara. Ecos de tribus germánicas. Tambores. Fuerza. Ese ritmo de siempre, que el poeta se empeña en descentrar, un poco: en la repetición, variación. Pero en italiano:

La primavera de mezzo inverno è una stagione a parte,
Sempiterna, benché intrisa d’acqua al calar del sole,
Sospesa nel tempo, tra il polo e il tropico.
Quando il corto giorno più splende, di gelo e di fuoco,
Il breve sole inflamma il ghiaccio degli stagni e dei fossi,
Nel freddo senza vento che riscalda il cuore,
Riflettendo in uno specchio acquoso
Una luce que acceca nel primo pomeriggio.

Cada sílaba tiene su luz. Se dilata la lectura: más espacio, más voz, para decir cada cosa. El abanico de sonidos se despliega (aún más que en castellano). Siempre hay más luz en italiano. A veces hay que poner la palma de la mano sobre los ojos, como una visera, por el brillo.

¿Dónde estás, T. S. Eliot?
Sono qui.

(Fragmento de la traducción de Filippo Donini: Quattro quartetti. T. S. Eliot. Garzanti. Italy. 1992)

2 comentarios:

  1. Muy bonito el texto de Eliot (lo estoy descubriendo ahora: tarde, ya sé, pero tampoco hay prisa).
    [y una errata: supongo que será polo y no popolo].

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  2. Muchas gracias, Ángel, por el comentario y el aviso: corregido. Como bien dices, nunca hay prisa. Y además, los Cuatro cuartetos hablan de esa presencia de lo eterno en el tiempo... toda una eternidad.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo