AVISO PARA QUIEN QUIERA COMENTAR

EN ESTE BLOG NO SE ACEPTAN ANÓNIMOS (YA HAY BASTANTE DESPERSONALIZACIÓN EN ESTA SOCIEDAD COMO PARA ANDARNOS CON MÁSCARAS) NI QUE SE HABLE MAL DE NADIE (SE DISTINGUE ENTRE PERSONAS -TOTALMENTE DIGNAS- E IDEAS -QUE ES LO QUE CABE CRITICAR-). GRACIAS POR SU COLABORACIÓN.

¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



domingo, 9 de diciembre de 2012

Sintaxis. Mañana de domingo

No había entendido nada. Su bachillerato, un collar de agujeros. Vaya ocurrencia, pero sí. Y esa mañana de domingo, en que la luz se apilaba mansa como en cajas de cartón, "-¿Dónde se las ponemos? -Aquí mismo, en la habitación, gracias", lo había vuelto a saber.

Escuchaba unos temas de Lee Konitz y Warne Marsh a través de unas pequeñas altavoces. Jazz de los 50s, y no ver un párrafo, y otro, y otro, y una frase, y una proposición, y un sintagma... le parecía negar evidencias, como desdeñar por atolondramiento las cajas que le habían traído. Que corrieran otros: era domingo y notaba que algo estaba llegando a la meta.    

Se supo joven y maduro. Qué extraño. Que un bachillerato se consume tan tarde... 

2 comentarios:

  1. A ver si tanta exuberancia de sintaxis va a ser síntoma de algo malo!

    ResponderEliminar
  2. Assentior tibi!, Eduardo. Sintaxis, la justa. Pero es emocionante cuando un día descubres, inesperadamente, la sintaxis de la vida.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo