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¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



sábado, 18 de septiembre de 2010

Con Virgilio, en el aula

Bueno, finalmente me he decidido, les presentaré a mi amigo Virgilio.

La verdad es que he tenido que forcejear un tanto con mis prejuicios y mis miedos: hay poco tiempo, hay que llegar a las Pruebas de Acceso a la Selectividad con todos los usos de los casos bien aprendidos (¿El acusativo de relación también? Pues claro), por no hablar de esa tercera declinación tan díscola, y ese hábito de César de omitir y andar trastocando el orden sensato de las palabras... Basta, basta, cuanto más lo piensas más agujeros negros gramaticales aparecen.

Así que me he decidido a humanizar las clases. Jueves, día de la lectura en el aula. Con vosotros, mi amigo Virgilio. 

(Si hubiera tenido tantos prejuicios como yo, no habría escrito La Eneida).

(Me merezco una cerveza).


2 comentarios:

  1. Este verano me he dado una vuelta por la eneida, y me ha parecido sensacional. Claro que antes leí un poco sobre la significación de Virgilio. Comparar Ulises con Eneas puede ser un buen motivo para pensar sobre el hombre

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  2. Lo es, ya me contarás cómo te resulta.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo