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¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



viernes, 30 de septiembre de 2011

Brindando en el taller

Como trabajo para casa, preparar un brindis; y en clase, brindar. C había preparado un brindis por la inauguración de su librería. Me dieron ganas de comprarle un libro. El problema era que se trataba de un ejercicio de oratoria -pero, quién sabe...-. Y luego C -pues hay dos Cs en el Taller- brindó por los 25 años de la promoción de licenciados en psicología, antes de pasar al almuerzo, con el decano y todo. Me sentí psicólogo. 

Eran brindis trabajados, con su inventio, dispositio y elocutio. Naturales, sin eternas codas -"y..."- porque no se sabe terminar, y uno se va poniendo nervioso, y los que le escuchan van pensando: ¿En qué mala hora le coreamos "que brinde, que brinde"?; ni grises microbrindis: "Bueno, os deseo lo mejor en este nuevo año".

Hay tanto por lo que brindar, por lo que levantarse y decir un sí a algo o a alguien. Pero hay que prepararse. Es un signo de atención, respeto, cariño hacia los que lo escuchan y con los que se quiere brindar. 

¿Por qué no nos enseñaron lo más importante en la escuela?

2 comentarios:

  1. Divertido, ameno, educativo... ¿Qué más se puede pedir? Lo malo es que se va acabando y lo bueno es que no hay dos sin tres.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo