AVISO PARA QUIEN QUIERA COMENTAR

EN ESTE BLOG NO SE ACEPTAN ANÓNIMOS (YA HAY BASTANTE DESPERSONALIZACIÓN EN ESTA SOCIEDAD COMO PARA ANDARNOS CON MÁSCARAS) NI QUE SE HABLE MAL DE NADIE (SE DISTINGUE ENTRE PERSONAS -TOTALMENTE DIGNAS- E IDEAS -QUE ES LO QUE CABE CRITICAR-). GRACIAS POR SU COLABORACIÓN.

¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



miércoles, 2 de junio de 2010

Nacer

En un seminario sobre la identidad narrativa pregunté:

-¿Qué es, narrativamente, nacer?

-El inicio, -respondió un joven estudiante.

-Cierto, el inicio. El inicio de una narración. Pero no surge de la nada narrativa. Nacer es aparecer en una narración mayor que ya existía: la de un matrimonio –por ejemplo-, la de una familia -en el mejor de los casos-. Nacer es encajar una narración en otra u otras más amplias.

Ahora, recordando este diálogo, pienso en todas esas narraciones incipientes que han sido impedidas, a las que se les ha vedado el encaje en una narración de acogida. En esas narraciones mayores que hubieran ganado densidad y argumento –a veces dramático, es verdad, pero abierto…- si no hubiesen tachado esa pequeña narración. Y que esa incipiente narración, pese a todo, ha dejado su rastro imborrable en la narración mayor que no la acogió.

Aún es tiempo de releer ese trágico encaje que sin duda se dio. Para esta relectura es necesario encajar la historia mayor, herida, en otra más alta: una narración de perdón y esperanza, donde ninguna narración se pierda. Como personas, como comunidades, como sociedad, como sujetos políticos necesitamos estas narraciones sanadoras.

Nuestras profundas heridas narrativas no se curarán con una text/sexualidad fragmentaria y lacerada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo