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¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



jueves, 13 de mayo de 2010

Hacer jazz en grupo, leer con el otro

Neal Battaglia me inspira esta entrada. En su jazzweb, Neal toma unas palabras del maestro Joe Lovano y cuenta cómo, para el practicante de jazz, tocar con otros hace sonar diferente. Hace sonar mejor.

Cambio de contexto, cambio de sonido, cambio de narración. Presencia de un tú, de un nosotros: identidad, creatividad.

¿Por qué entendemos habitualmente la lectura como un placer privado? ¿Por qué no entendemos que considerar la presencia potencial de un tú –una tradición que nos habla; y un futuro interlocutor con quien nos comunicaremos- en la lectura, nos abre a una mejora de la identidad, a la comunicación?

Aquí está Laura, un tú implícito en la lectura, para demostrarlo:  


Joe Lovano Nonet, Laura

5 comentarios:

  1. Supongo que no es (como decía Basil Hallward) porque los secretos hacen las cosas más emocionantes, sino por pura burbuja personal, igual que los auriculares callejeros asesinos de conversaciones.

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  2. Gracias Javi, es cierto que los secretos le dan profundidad a las cosas. Pero no lo llamaría secretos, como algo que se esconde disimulando para que alguien no se entere; lo llamaría simplemente intimidad: es el mundo de la interioridad, pero de eso hablaremos otro día.

    Sí, como bien ha visto, va por la línea del individualismo, cómo impide un potencial creativo increíble.

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  3. Yo, que no uso auriculares callejeros, quisiera recordar aquí que no son ellos -que pueden quitarse y ponerse a discreción- los "asesinos de conversaciones", sino la voluntad de cada cual. Y señalar que uno de los doctores que atendieron a las víctimas del 11-M en Madrid indicó que no pocos viajeros, especialmente entre los jóvenes, se habían librado de que las explosiones les destrozaran los tímpanos gracias a la protección que les habían ofrecido, justamente, los auriculares. La realidad es así de caprichosa (y de compleja, y de rica).

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  4. Muchas gracias, Marinero, por tus matizaciones. Como dices, la vida es rica y compleja, y está muy bien que entre todos afinemos. (No sé por qué, no se publica tu comentario, espero que blogger lo suba en algún momento; si no, lo copiaré y lo introduciré "a mano"). Yo también creo que los auriculares no son el problema, en sí. Me parece que Javi estaba haciendo una metonimia del instrumento por el usuario -pero eso lo tendrá que decir Javi-, y aún así evidentemente cada uno sabrá para qué los lleva y si quiere aislarse de los demás, o simplemente quiere aprender alemán o descansar con un poco de AC/DC o Vivaldi.

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  5. Me explico: me estoy refiriendo a aquellos que siempre los llevan, que les llaman a llevarlos, que al principio es por un simple placer y luego la bola de nieve es mas grande y necesitas música que acompañe cada momento hasta en la ducha. Pero esto es por que la música ha ocupado un lugar, que en mi opinión no le corresponde, ya no valoras el silencio, o quizás el simple murmullo que hay a tu alrededor, y por consiguiente desprecias en gran parte lo que ocurre a tu alrededor. También reconozco que de vez en cuando no esta nada mal acompañar un paseo con Velvet Underground, o una mañana de domingo con "Sunday Morning". De todos modos como dijo el "marinero": realidad caprichosa.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo