AVISO PARA QUIEN QUIERA COMENTAR

¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



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martes, 29 de octubre de 2019

III European Liberal Arts and Core Text Education Conference. Cuatro notas

Caring for Souls: Can Core Texts Educate Character?

I.
Hace unas semanas participé en el III European Liberal Arts and Core Texts Education Conference, organizado por el Instituto Core Curriculum de la Universidad de Navarra, dirigido por José María Torralba. Es bello conversar sobre libros que amas, que van contigo. Y afuera, en el campus, flotaban los tonos amarillos del gingko y de los álamos, los colorados de las hayas... hojas entre hojas...

II.
Cuidar de las almas. La literatura que habito en la lectura es la que despliega ante mí un mundo, con benevolencia, sin paternalismo. Es la hospitalidad del texto. En las clases en la Facultad, en la Complutense, cuando semana a semana conversamos sobre lo que hemos descubierto en un gran libro, estamos cuidando unos de otros. Más allá del significado del texto, llegamos a la significancia, lo que Ricoeur designa como lo que el lector actualiza en el texto para sí, para su vida. Es lo que nos ofrecemos, lo que escuchamos con respeto y acogida. Somos una comunidad lectora, heterogénea, pero atenta al otro.

III. 
Para Ricoeur leer es como interpretar una partitura: el objeto artístico literario disponible para todos, solo se convierte en objeto estético, en vida íntima, en la lectura. Hemos hecho cantar al texto con el tono único de nuestra voz y nuestra vida. ¿Cómo leer en voz alta "Mañana y mañana y mañana", el verso de Macbeth en ese momento denso, poético y trágico de la obra? Nos afina, nos convoca a poner todo de nuestra parte. La literatura pide sinceridad, cuando ella la da.

IV. 
Durante los días del congreso hablábamos de Dostoievski, Salinger, Dante, Sófocles, Homero, Ovidio, Cervantes, Bernad Shaw, Chesterton... y también con ellos. Ahora, en este cálido otoño de Madrid, voy leyendo Bacantes de Eurípides y siento la presencia de esta compañía de grandes autores y sus susurros en la lectura. Una conversación interminable.


jueves, 7 de diciembre de 2017

Grandes libros

Como si no quisiera, han pasado los días, los meses, los años en las aulas de la universidad, y como si no quisiera, conmigo entraban mis lecturas, mis fiebres, mis esperanzas. ¿Damos algo alguna vez que no sea nosotros mismos?

Recuerdo el día, aquella primera vez, en que conversamos sobre Antígona. Tuvo algo de punto de no retorno, de desvelamiento, de entrega, de comienzo de una tradición. Si no llevamos semillas en las manos, no llevamos nada; si es que no sembramos al decir, es que nada hemos dicho. 

Enmudeció todo aquella tarde, en aquel momento casi imposible de comenzar la clase a las dos de la tarde, cuando los estómagos maldicen a esta ladera de los Pirineos si en vez de fungibles se les da palabras. Los alumnos de Publicidad y yo entramos en un gran libro, y luego vino otro, y otro...

Un gran libro es una gran conversación ya iniciada desde mucho antes, una conversación que  continúa cuando retornamos al gran silencio de donde toda palabra procede. Sigo entrando en el aula en silencio. Confiado en que el gran libro volverá a susurrarme palabras antiguas y nuevas, suyas y mías. Que siga la conversación.