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T. S. Eliot, Coros de La roca, I



domingo, 4 de noviembre de 2012

En el metro


Eran las siete y pico, yo volvía en el metro. Volvía a casa, y aún quedaba tarde para tomar un tren en Atocha y llegar a Valencia y que la noche no pesara. El metro, otra vez, fascinante. Cierto: qué otra cosa diría quien siempre es una sombra apresurada en Madrid, y en otras ciudades se hizo sus cicatrices… Eran las siete y pico, el vagón iba casi abarrotado, y flotaba ese silencio regido blandamente por un puñado de lectores.  

Ella, con su moño, la tez oscura, su plumas blanco, leía un libro. Sabes que estas escenas te reconcilian con algo, aunque a veces no quieras indagarlo. Tranquilamente, la lectora levantó la vista —es evidente que quería ver algo que no estaba en el vagón—, mediocerró el libro y leí entonces la portada. Yo también lo tengo, escrito por un amigo mío, filósofo.

Fascinante.

10 comentarios:

  1. Y es que el mundo es una pañuelo y está lleno de felices coincidencias (a veces no tan felices).

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  2. J.M., esto no. No nos puedes dejar así.

    Por favor, título y autor.

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  3. Tan abierto es, que seguro que sí. Un abrazo.

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  4. Enrique, así es: podría haber ido la cosa por otro sitio. En un pañuelo caben lágrimas de todo tipo.

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  5. Impresionante, nunca me pasó eso de poder ver qué lee otro en el tren y coincidir. Obviamente sin que se trate de algo muy clásico o muy de moda. ¡Y encima de un amigo! Es como que de ese "silencio regido por..." se hubiera pasado a un estallido.

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  6. Sí, Juan Ignacio, me gusta esa comparación con el estallido... ¡y además filosofía: estallido nuclear! Muchas gracias por tu visita, te la debo.

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  7. ¡Rafael!, se me traspapeló tu comentario. Está bien: "Invitación a pensar" de Jaime Nubiola. Verdaderamente invita, y lo consigue, para todos los públicos.

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  8. Le habría encantado que se lo dijeras. A lo mejor te había explicado qué era lo que intentaba ver.
    Nunca lo habría definido así, y tampoco se le ha ocurrido al Consorcio de Transportes, pero es verdad, el metro es un lugar fascinante.

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  9. Pues sí, hubiera estado bien preguntarle, y habría dado para un microrrelato, seguro. El metro es de lo que más me gusta de Madrid, lo tenéis muy bien cuidado. Saludos Cristina.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo