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¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



domingo, 25 de noviembre de 2012

No es que te guste escribir, es que no puedes dejar de hacerlo

Alguien podría decir que se es escritor porque a uno le gusta escribir. No. El gusto se queda muy atrás. Se puede elegir muchas cosas por gusto; pero lo grande siempre le elige a uno. 

Y una vez elegido, si se ha tenido la fortuna de escuchar esa llamada -y solo viene acallando muchas otras voces, una y otra vez-, la marca indeleble es que no se puede dejar de escribir. 

Hay muchos escritores. Ocurre que aún no lo saben. ¿Lo sabrán?

6 comentarios:

  1. ¡Es que hay tantas historias llamando a la puerta para ser contadas!

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  2. Claro, Rafael, eso es parte de la llamada. ¡A por ellas!

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  3. Es inevitable, como dice el famoso pasaje de Goethe sobre el gusano de seda. Lo que se echa de menos, en mi opinión, son más lectores, legiones de lectores, cosa difícil con las nuevas generaciones. Bien es verdad que hay quienes adoran la minoría; en nuestros tiempos esa minoría no es ya una élite sino un residuo.

    Es la primera vez que intervengo aquí, aunque no la primera vez que visito el sitio. Aprovecho para enviarle un saludo muy cordial.

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  4. Hola Antonio, muchas gracias por la visita. Pues sí se echan de menos esos lectores. No hay escritor sin lector. Y supongo que las minorías -las que pueden ir tirando del carro, por delante- solo salen de ese humus vasto. Creo que hay que sembrar sin parar, sin perder la ilusión. Como si el mundo fuera de ayer de por la tarde. Saludos muy cordiales igualmente.

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  5. Hola JM, me alegro de encontrar tu blog.
    Me hago adicta ya.
    Yo creo que no solo mueven al escritor las historias que quieren ser contadas, sino los sentimientos que le invaden, los pensamientos que merodean, las emociones que le asaltan.
    Se trata de vomitar la verborrea mental, o el ritmo del corazón, en una página en blanco.
    Es catártico, y aliviador. Como un tumor benigno.
    Hojeé y ojeé (vid Dicc. Panhispánico de dudas) tu libro. Me gusta como escribes, tierno, culto, cotidiano y sentido. El título ya vale una lectura.
    Suerte con el próximo!

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  6. Hola Xenia, qué sorpresa, gracias por la "adicción". Estoy de acuerdo con lo que dices: sentimientos, pensamientos... y sí que es catártico, porque es expresión. Y gracias por la lectura del libro y los ánimos, y no dejes de escribir.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo