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¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento?
¿Dónde el conocimiento que perdimos en la información?
T. S. Eliot, Coros de La roca, I



viernes, 24 de diciembre de 2010

Un microrrelato para felicitar la Navidad


Despertar

La pequeña se miraba las uñas y dudaba entre el rouge magnetic y el rouge  allure del juego de cosmética. Su hermano, dos años mayor, se impacientaba con la lentitud del Mega-Maxi-Plus 8.2 para cargar el simulador de operaciones bursátiles. En la cocina la madre acunaba a una muñeca, mientras el padre hacía formar el séptimo de caballería bajo la cama.

Baltasar rodeó por los hombros al joven paje, que contemplaba la escena con los ojos como platos.

-Lamento que hayas tenido que enterarte de este modo, -le dijo. -A mí también me costó encajarlo: sí, los niños son los padres.

(Feliz Navidad a todos los que pasáis por este rincón de la blogosfera. Soy de la opinión de que Dios se ha hecho niño, para que los niños puedan hacerse Dios... y los mayores hacerse niños. Y no soy el único que opina así... gracias a Dios).

2 comentarios:

  1. ¡Exacto! Me ha gustado mucho el cuento, es genial, genial.
    El otro día en el mercadillo de Navidad de la Plaza Mayor, todos comprando lavanderas y patos y pozos, y los más mañosos incluso norias y fuentes con agua corriente de verdad, pensaba algo parecido.
    Feliz Navidad, José Manuel.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo