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T. S. Eliot, Coros de La roca, I



miércoles, 9 de marzo de 2011

Miércoles de Ceniza, T. S. Eliot



Cada año, cuando llega esta fecha, me acuerdo del poema de Eliot, Miércoles de Ceniza. Es muy distinto a la Tierra baldía: al autor se le pasaron las fiebres vanguardistas, y las tijeras de Ezra Pound ya no estaban tan cerca. Es el poema de un Eliot que ha sufrido el drama personal y comunitario de la falta de sentido de entreguerras. De alguien que descubre en el cristianismo un camino de paz íntima, que anhela.

Aún me sobrecogen esos versos breves, que repiten pocas ideas, como conscientes de lo mucho, quizás demasiado, que se había dicho antes en Prufrock, en la Tierra baldía, y de lo que comenzaba a surgir en Los hombres huecos. Ahora se percibe como un camino de desnudez poética y espiritual. Eliot tenía temperamento puritano por educación familiar, y no era dado a grandes efusiones sentimentales. Creo que aquí se manifiesta también. Se guarda pudorosamente su concreta experiencia interior, humana. Nos da un modo de poesía, vagamente circunstanciada; pero poesía.

Cuando se lee su gran ensayo "La tradición y el talento individual", sobre la separación entre el hombre que escribe y el que sufre, en la misma persona, hay que leer también la Tierra baldía, pero no menos Miércoles de Ceniza. Se descubre una dimensión más honda, larvada aún, en aquellas opiniones.

En Miércoles de Ceniza, sobre todo, hay desengaño del mundo, resignación... y una llamita de esperanza que, ya en el gozo del último de los Cuatro cuartetos, crecerá hasta ser fuego abrasador que se hace uno con la rosa. 

Esta es la primera estrofa, de la primera sección:

                       I

Porque no espero volver de nuevo
porque no espero
porque no espero volver
a desear el don de este hombre y las posibilidades del otro
ya no me esfuerzo por esforzarme por esas cosas
(¿por qué un águila vieja extendería ya sus alas?)
¿por qué llorar
el poder ya extinto de lo que llaman poder?

(mi traducción)

Ilustración: Rosales apareciendo, JM Mora Fandos ©

6 comentarios:

  1. ¿Puedo usar esta maravillosa entrada en mi blog?

    Gracias y un saludo

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  2. Muchas gracias, Kris, será un placer.

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  3. Me han gustado mucho, la entrada y la ilustración. Yo también suelo leerlo los miércoles de ceniza. Y los ensayos de Eliot, que es la segunda vez que te veo recomendar, ya me están apeteciendo mucho.
    Muchas gracias.

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  4. Gracias a ti, me alegra que tengas esa costumbre eliotiana. Los ensayos son de un gran sentido común y literario -yo creo que le valieron el Nobel al 50% con la poesía-, principalmente The Sacred Wood y On Poetry and Poets. Del segundo hay una buena edición traducida en Icaria, pero debe estar agotada. Del primero, acabo de ver que se hizo una traducción en Cuadernos del Langre (2004), que desconozco. En todo caso, si te manejas bien con el inglés, la prosa de Eliot es un placer.

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Muchas gracias por tu comentario, lo leo dentro de un poco -es bueno darse y dar un poco de tiempo a los demás, así la vida se vuelve más humana- y te respondo